Trump insiste en un proyecto de reforma migratoria que no cuenta (por ahora) ni con el apoyo de su partido

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Trump insiste en un proyecto de reforma migratoria que no cuenta (por ahora) ni con el apoyo de su partido

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El presidente vuelve a insistir en un proyecto basado en un fuerte componente de seguridad nacional y fronterizo, y en un sistema de inmigración basado en méritos, pero deja fuera a los 11 millones de indocumentados.

Como el propio presidente reconoció, cuenta con el apoyo de 10 legisladores republicanos. Los demócratas ya han anunciado su rechazo.

 

El presidente Donald Trump indicó el martes que buscará convertir su plan de reforma migratoria en tema de campaña “si los demócratas del Congreso no lo ayudan a aprobar un proyecto de ley”. El anuncio fue hecho durante una reunión de gabinete y se refirió en concreto a un proyecto de ley elaborado por su yerno, Jared Kushner, y que le fue entregado en mayo.

 

La iniciativa, según el propio Trump, cuenta con el respaldo de al menos 10 legisladores republicanos, un número insuficiente para que pueda ser aprobado. Para aprobar la propuesta de Trump en el Senado se necesitan 60 votos. Los republicanos solo cuentan con 53 asientos en el pleno.

 

En la Cámara de Representantes los republicanos son minoría con 198 votos y se requieren 218 para aprobar una ley. Los demócratas controlan el pleno con 235 asientos.

 

"Nuestro país realmente tiene una enorme brecha de inmigración", dijo Trump a los miembros de su gabinete. Seguidamente volvió a criticar las actuales leyes de inmigración, a las que responsabiliza de la actual crisis en la frontera y que tilda de “laberinto de complejidad".

 

Además, añadió que propone “lo mejor de todo” y aseguró que se trata de un plan “compasivo”.

 

 

 

Tolerancia cero

 

Desde el inicio de su campaña, en el 2015, Trump ha esgrimido un discurso antiinmigrante enfocado en atacar a los migrantes indocumentados, sobre todo mexicanos, a quienes ha tildado innumerables veces de criminales, narcotraficantes y criminales.

 

Durante la primera semana de gobierno Trump firrmó dos órdenes ejecutivas, una sobre la construcción del muro en la frontera con México y otra sobre las jurisdicciones santuario. En esta última decretó que la presencia indocumentada constituye una amenaza a la seguridad pública y nacional de Estados Unidos.

 

A partir de entonces, a golpe de memorandos y órdenes ejecutivas, ha ido reinterpretando la ley de inmigración para convertirla en un instrumento hostil para la inmigración y negar beneficios, entre ellos a quienes buscan asilo.

 

La tolerancia cero, que ha ido desde la separación forzada de familias en la frontera hasta la implementación el martes de una regla temporal de asilo que exige a los migrantes pedir refugio en terceros países antes de hacerlo en la frontera, Trump busca que el Congreso apruebe un proyecto basado en un fuerte componente de seguridad nacional y que implementaría un sistema de migración legal basada en méritos y no en la reunificación familiar.

 

Planes inmediatos

 

El siguiente paso de Trump tras el anuncio a su gabinete es planear una estrategia con los líderes republicanos del Congreso, el senador Mitch McConnell (Kentucky) y el representante Kevin McCarthy (California), para llevar la propuesta a los plenos de ambas cámaras.

 

Pero nada indica, en el corto plazo, que existan planes para un debate. Los demócratas han dicho que no aceptarán una propuesta de reforma migratoria como la que Trump promueve y que no están dispuestos a incluir el tema sino hasta después de la elección presidencial del 2020.

 

La agencia de noticias Reuters dijo, en base a declaraciones de un funcionario del gobierno, que por ahora no había un calendario para presentar el proyecto de ley al Congreso, y describió la reunión del martes cono una oportunidad para presentar la “visión” del presidente para unir a los republicanos en torno a una propuesta detallada.

 

El plan de Kushner

 

El plan migratorio, que propone Trump y que fue redactado por Kushner, deja fuera a los dreamers e ignora a la totalidad de los 11 millones de indocumentados que viven en el país. También incluye modificaciones a la Ley de Asilo, acelera las deportaciones y establece un complejo sistema de inmigración legal basado en méritos.

 

La iniciativa selecciona a los inmigrantes en función de un sistema de puntos y presenta tres categorías de alta habilidad: talento extraordinario, vocación profesional especializada y expedientes académicos excepcionales.

 

Asegura, además, que la implementación de este sistema por méritos permitirá una “mayor diversidad” y protegerá “a todos los trabajadores contra la explotación, el fraude y el desplazamiento ilegal”.

 

Trump también ha anunciado cambios al sistema de asilo vigente desde 1980 y pide cerrar ‘lagunas’ para abordar las fuerzas impulsoras detrás de la crisis humanitaria en la frontera sur.

 

Esos vacíos, término que también ha utilizado la Casa Blanca, en varias ocasiones, se refieren a protecciones legales para menores de edad y sectores vulnerables expuestos al tráfico y el contrabando humano Entre ellas, el Acuerdo Judicial Flores de 1997 y la Ley TVPRA de 2008, que previene el tráfico humano infantil.

 

Origen del plan

 

El plan fue ventilado por primera vez en marzo de 2017 y fue escrito por los senadores David Perdue (Georgia) y Tom Cotton (Arkansas).

 

El proyecto estipula que el inmigrante que entra legalmente a Estados Unidos, además de tener visa, debe saber hablar inglés, demostrar que puede mantenerse financieramente durante su permanencia y contribuir significativamente al país.

 

Perdue y Cottom recomendaron además modificar los requisitos que regulan la petición de familiares inmediatos (cónyuges, hijos, padres y hermanos) por parte de ciudadanos y residentes legales permanentes. Hasta ahora, ciudadanos pueden pedir la green card de familiares inmediatos, y los residentes se rigen por un sistema de cuotas y preferencias regulado por el Boletín de Visas.

 

El plan cambia los requisitos, no altera la petición de cónyuges e hijos menores de edad por parte de ciudadanos, pero deja fuera la petición de padres y hermanos por parte de residentes, quienes hasta ahora pueden ser reclamados para obtener una residencia.

 

En cuanto a los padres ancianos de ciudadanos estadounidenses, y que necesitan ser cuidados, el plan señala que podrán recibir visas temporales renovables.

 

También cambia la lista de requisitos para la obtención de visados de no inmigrante y para asegurar que la persona que ingresa a Estados Unidos solo permanezca el tiempo autorizado, no se quede más tiempo que el autorizado y no se convierta en una carga pública.

 

Postura demócrata

Tras la reconquista del control de la Cámara de Representantes en las elecciones de medio tiempo de noviembre del año pasado, el liderazgo demócrata del Congreso indicó que existen “pocas ganas” de negociar un acuerdo migratorio con los republicanos y la Casa Blanca en los próximos dos años.

 

Las conversaciones hasta ahora entre ambos partidos y el gobierno de Trump han fracasado principalmente porque en los planes de Trump excluyen de cualquier beneficio la mayoría de los 11 millones de indocumentados, entre ellos dreamers y beneficiarios de un Estatus de Protección Temporal (TPS), muchos de los cuales llevan más de dos décadas viviendo legalmente en el país.

 

En noviembre del año pasado el líder de la minoría demócrata en el Senado, Charles Schumer (Nueva York), dijo que la única manera de reanudar el debate migratorio en estos momentos pasa por la aceptación de Trump de un plan bipartidista.

 

“Si no hay acuerdo bipartidista previo, no habrá debate migratorio”, dijo una fuente demócrata a Univision Noticias. A su vez, la oficina del senador Bob Menéndez (demócrata por Nueva Jersey) dijo que, en caso de que la Cámara de Representantes apruebe un plan migratorio con amplio respaldo demócrata, “se morirá en el Senado controlado por los republicanos”. Y que cualquier iniciativa republicana de reforma migratoria en el pleno del Senado, como el plan de Trump, “no contará con respaldo demócrata”.

 

Por otro lado, la oficina de la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (California) dijo a Univision Noticias que esa instancia “ya actuó aprobando una iniciativa de ley para legalizar a los dreamers, pero el Senado no ha respondido hasta ahora”.

 

“Si esa es la respuesta de los republicanos a lo que decide la mayoría del pleno, que podemos esperar cuando se debata el futuro del resto de los indocumentados”, dijo Jorge Aguilar, vocero de Pelosi.

 

Fuente: UN

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